Descripción
La basílica de Santa María es la iglesia gótica de ladrillo rojo en la esquina de la plaza del Mercado de Cracovia, con dos torres de distinta altura. Por dentro esconde un gran retablo, muros pintados y vidrieras azules; por fuera, un trompetista toca cada hora.
La estrella es el retablo de Veit Stoss, iniciado en 1477 por un escultor de origen alemán que dedicó doce años a la obra. Abierto, mide 13 metros de alto y 11 de ancho, con la Dormición de María entre los apóstoles.
Cada una de sus figuras principales, de 2,7 metros de altura, sale de un solo tronco de tilo. El retablo es una obra maestra del gótico tardío, lleno de rostros, ropajes y gestos que merece la pena ver de cerca.
Los muros pintados los diseñó Jan Matejko, y las vidrieras del presbiterio son de Wyspiański y Mehoffer. Juntos llenan la iglesia de color.
Luego está el hejnał. Cada hora, de día y de noche, un trompetista en lo alto de la torre más alta toca una melodía de cinco notas a los cuatro vientos. Y cada vez se corta en mitad de una nota.
La leyenda dice que un centinela daba la alarma ante un ataque tártaro cuando una flecha le atravesó la garganta. Una bella historia, y quizá americana: su primera versión escrita aparece en una novela infantil de 1928, The Trumpeter of Krakow.
La llamada es mucho más antigua: los registros de pagos de la ciudad la mencionan en 1392. Desde 1927 la llamada del mediodía se emite en directo por la radio polaca, en todo el país, y al final el trompetista saluda desde la torre.
La iglesia se fundó hacia 1221 y fue destruida por los mongoles. Reconstruida en ladrillo, se amplió en el siglo XIV con dinero de Mikołaj Wierzynek, el mercader del banquete legendario.
En 1941 los nazis desmontaron el retablo y lo enviaron a Alemania. Se encontró en 1946 en los sótanos de un castillo bombardeado de Núremberg, y volvió a su sitio en 1957.
La torre más alta se levantó en el siglo XV como atalaya de toda la ciudad, y en 1666 se colocó una corona dorada sobre su cúpula. La iglesia mide 80 metros de altura y ha servido de modelo a iglesias polacas en el extranjero, como St. Michael's y St. John Cantius en Chicago.
El interior se ha rehecho más de una vez: barroco tardío en el siglo XVIII, luego neogótico de 1887 a 1891, cuando Matejko diseñó su decoración pintada.
Imprescindible
• El retablo de Veit Stoss.
• Los muros pintados y las vidrieras.
• El hejnał.
• Las vistas desde la torre.
¿Sabías que…?
• Los sermones aquí eran en alemán hasta que el rey Segismundo ordenó el polaco, en la década de 1530.
• La bóveda sobre el presbiterio se derrumbó en 1442, quizá por un terremoto, algo que Cracovia no ha visto ni antes ni después.
La estrella es el retablo de Veit Stoss, iniciado en 1477 por un escultor de origen alemán que dedicó doce años a la obra. Abierto, mide 13 metros de alto y 11 de ancho, con la Dormición de María entre los apóstoles.
Cada una de sus figuras principales, de 2,7 metros de altura, sale de un solo tronco de tilo. El retablo es una obra maestra del gótico tardío, lleno de rostros, ropajes y gestos que merece la pena ver de cerca.
Los muros pintados los diseñó Jan Matejko, y las vidrieras del presbiterio son de Wyspiański y Mehoffer. Juntos llenan la iglesia de color.
Luego está el hejnał. Cada hora, de día y de noche, un trompetista en lo alto de la torre más alta toca una melodía de cinco notas a los cuatro vientos. Y cada vez se corta en mitad de una nota.
La leyenda dice que un centinela daba la alarma ante un ataque tártaro cuando una flecha le atravesó la garganta. Una bella historia, y quizá americana: su primera versión escrita aparece en una novela infantil de 1928, The Trumpeter of Krakow.
La llamada es mucho más antigua: los registros de pagos de la ciudad la mencionan en 1392. Desde 1927 la llamada del mediodía se emite en directo por la radio polaca, en todo el país, y al final el trompetista saluda desde la torre.
La iglesia se fundó hacia 1221 y fue destruida por los mongoles. Reconstruida en ladrillo, se amplió en el siglo XIV con dinero de Mikołaj Wierzynek, el mercader del banquete legendario.
En 1941 los nazis desmontaron el retablo y lo enviaron a Alemania. Se encontró en 1946 en los sótanos de un castillo bombardeado de Núremberg, y volvió a su sitio en 1957.
La torre más alta se levantó en el siglo XV como atalaya de toda la ciudad, y en 1666 se colocó una corona dorada sobre su cúpula. La iglesia mide 80 metros de altura y ha servido de modelo a iglesias polacas en el extranjero, como St. Michael's y St. John Cantius en Chicago.
El interior se ha rehecho más de una vez: barroco tardío en el siglo XVIII, luego neogótico de 1887 a 1891, cuando Matejko diseñó su decoración pintada.
Imprescindible
• El retablo de Veit Stoss.
• Los muros pintados y las vidrieras.
• El hejnał.
• Las vistas desde la torre.
¿Sabías que…?
• Los sermones aquí eran en alemán hasta que el rey Segismundo ordenó el polaco, en la década de 1530.
• La bóveda sobre el presbiterio se derrumbó en 1442, quizá por un terremoto, algo que Cracovia no ha visto ni antes ni después.